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Oleaje de Polo, viento, marea alta y mar de fondo elevaron casi 2 metros el nivel del mar
Culiacán, Sinaloa. – El mar subió casi dos metros en algunos puntos de la costa de Sinaloa y provocó inundaciones y fuerte erosión durante varios días, en un fenómeno extraordinario que no fue ocasionado por un impacto directo de Polo, sino por la conjunción de cuatro variables naturales en el Pacífico mexicano. El geofísico Juan Espinosa Luna explicó que el oleaje generado por el huracán Polo, los vientos del mar hacia la línea de costa, la marea alta y el mar de fondo coincidieron en un mismo periodo, potenciando el ingreso del agua a zonas costeras.
El especialista señaló que Polo avanzó lentamente y permaneció durante un tiempo prolongado frente al litoral, generando un oleaje que posteriormente se desplazó hacia Baja California y Sinaloa. De acuerdo con Espinosa Luna, desde el 24 de septiembre el Centro Nacional de Huracanes ya advertía sobre la posibilidad de oleaje importante en las costas sinaloenses, pero la magnitud observada se explicó por la combinación de condiciones que normalmente no coinciden. En comunidades y zonas bajas, el efecto fue evidente: el agua penetró tierra adentro y en algunos sitios alcanzó una elevación cercana a los dos metros respecto a las condiciones habituales del nivel del mar.
El geofísico explicó que la prolongada exposición al oleaje fue fundamental para generar grandes olas y una intensa erosión a lo largo de la línea costera. Mencionó afectaciones observadas desde Guasave y Las Aguamitas, en Navolato, hasta sectores de El Dorado, donde la condición prácticamente a nivel del mar permitió que el agua avanzara con mayor facilidad hacia tierra firme.
Espinosa Luna consideró que la coincidencia de estas cuatro variables es poco frecuente y estimó que un escenario de características similares podría presentarse con décadas de diferencia. Aclaró que, por separado, cada fenómeno puede registrarse con cierta frecuencia, pero su coincidencia en intensidad y tiempo fue lo que produjo el comportamiento atípico del mar.
El especialista también explicó por qué Sinaloa experimentó fuertes efectos en el mar aunque Polo se encontraba alejado y no provocó directamente las lluvias que se esperaban. El sistema aportó humedad y oleaje, pero una zona de baja presión que se formó en Nayarit funcionó como un detonante para descargar parte de la humedad acumulada sobre la entidad.
Antes de esa lluvia intensa, detalló, Sinaloa había registrado dos días con temperaturas bochornosas y humedad relativa elevada. Esa humedad se acumuló en la atmósfera hasta que la baja presión avanzó por la costa, generando lluvias intensas y una marcada actividad eléctrica. Para Espinosa Luna, ese proceso ayudó a reducir temporalmente la disponibilidad de humedad que se esperaba que alimentara directamente otros efectos asociados a Polo.
Pero mientras el episodio de Polo comienza a alejarse, el especialista pidió mantener especial atención sobre Rachel. Explicó que el nuevo sistema tiene potencial de fortalecimiento debido a que transita por una zona con agua cálida y abundante humedad, condiciones que podrían favorecer un incremento en su intensidad y en el tamaño de sus bandas nubosas.
Espinosa Luna estimó que Rachel podría alcanzar una intensidad considerable al aproximarse a la región de la península de Baja California y Los Cabos, aunque recalcó que todavía es temprano para determinar con precisión su evolución y trayectoria. También señaló que, al desplazarse por aguas cálidas frente a la zona de Puerto Vallarta, podría captar una importante cantidad de humedad y favorecer lluvias en Sinaloa.
El comportamiento de los sistemas actuales, agregó, obliga a observar con atención el cierre de la temporada. A juicio del geofísico, los cambios recientes en los patrones atmosféricos y oceánicos asociados al cambio climático hacen necesario replantear la percepción tradicional de septiembre como el principal mes de actividad ciclónica, pues octubre podría concentrar cada vez más fenómenos relevantes.
Incluso, advirtió que después de Rachel podrían desarrollarse otros dos sistemas con trayectorias semejantes, por lo que no debe descartarse que la actividad continúe durante octubre e incluso alcance noviembre. Para Sinaloa, la combinación de humedad, aguas cálidas y sistemas que se desplacen cerca del Pacífico mexicano mantendrá abierta la posibilidad de nuevos episodios de lluvias y oleaje significativo.





