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Tras tres horas de espera, Baltazar Valdez logró un encuentro informal con Columba Jazmín López, quien se comprometió a llevar a la presidenta las demandas del campo sinaloense.
Culiacán, Sinaloa.— Alrededor de 5 mil productores sinaloenses que todavía esperan apoyos federales de 800 y 500 pesos, y cerca de la mitad de ellos también el componente estatal de 400 pesos, volvieron a poner presión sobre el Gobierno federal para destrabar los recursos y, sobre todo, conseguir una audiencia directa con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El dirigente de Campesinos Unidos de Sinaloa, Baltazar Valdez Armentía, llegó hasta Palacio de Gobierno con un objetivo concreto: encontrar a la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, y avanzar en el compromiso que la mandataria federal hizo durante su visita a Culiacán para construir una agenda que permita llevar las demandas del sector hasta la Ciudad de México.
La espera se prolongó durante aproximadamente tres horas. Acompañado por alrededor de 30 productores, Valdez Armentía permaneció en las inmediaciones de Palacio de Gobierno hasta que finalmente consiguió hablar con López Gutiérrez, aunque no en una reunión formal ni en una sala de juntas, sino de manera informal en la explanada del recinto, después de que la funcionaria concluyera un encuentro con representantes del sector acuícola. El momento fue breve, pero suficiente, según el dirigente campesino, para establecer un canal de comunicación con la secretaria, a quien planteó la necesidad de coordinar el pliego petitorio que pretenden presentar directamente a Sheinbaum.
El encuentro adquirió relevancia porque ocurrió después del compromiso que la presidenta hizo públicamente en Culiacán al finalizar su asamblea informativa por su segundo informe de labores. De acuerdo con Valdez Armentía, Sheinbaum le indicó que sería atendido por la titular de Sader durante su gira de trabajo por Sinaloa, con el propósito de comenzar a ordenar las demandas del movimiento campesino y preparar las condiciones para una posterior reunión en la Ciudad de México.
La audiencia con la presidenta, sin embargo, todavía no está confirmada. Lo que sí quedó establecido en este primer acercamiento fue el compromiso de mantener comunicación y hacer llegar a la mandataria federal los planteamientos de los productores. Para Valdez Armentía, ese paso representa un avance, aunque insuficiente frente a la situación financiera que enfrentan agricultores que necesitan liquidez para cubrir compromisos, pagar adeudos y prepararse para el próximo ciclo agrícola.
El dirigente pretende que la agenda que llegue a manos de Sheinbaum no se limite al pago de los apoyos pendientes. Campesinos Unidos de Sinaloa busca plantear una modificación de fondo a la política agropecuaria, la creación de una banca de desarrollo nacional que facilite el acceso al financiamiento, mecanismos que permitan garantizar precios para los granos básicos y una regulación de las importaciones que, desde la perspectiva de los productores, han presionado la rentabilidad de las cosechas nacionales.
Entre las propuestas también se encuentra revisar el tratamiento de los granos básicos dentro del T-MEC y evitar que se anuncien apoyos para los productores sin que exista previamente el respaldo presupuestal necesario para cumplirlos. El argumento de la organización es que cuando los recursos llegan tarde, el problema no termina con el retraso del pago: se traduce en falta de liquidez, intereses moratorios, cartera vencida y mayores dificultades para conseguir créditos que permitan sembrar nuevamente.
El episodio de Palacio de Gobierno ocurrió en medio de una jornada intensa para la secretaria Columba Jazmín López Gutiérrez, quien sostuvo reuniones con representantes de los sectores agrícola, pesquero y acuícola de Sinaloa. Al terminar uno de esos encuentros, la funcionaria salió del Salón Gobernadores y descendió por las escalinatas hacia la explanada, donde se encontró con el grupo de productores que esperaba su salida.
No hubo mesa de trabajo, documentos proyectados ni una agenda protocolaria. Fue un intercambio de pie, en medio del movimiento cotidiano de Palacio de Gobierno, con productores esperando una respuesta y funcionarios desplazándose de una reunión a otra. Sin embargo, ese encuentro informal permitió que Valdez Armentía planteara directamente la necesidad de darle continuidad al compromiso presidencial y que ambas partes intercambiaran datos para mantener contacto.
La propia López Gutiérrez había señalado previamente que las reuniones sostenidas con los sectores productivos de Sinaloa servirían como punto de partida para elaborar programas de trabajo específicos. La secretaria aseguró que las propuestas recibidas serían procesadas y que en aproximadamente 30 días comenzarían a observarse respuestas de parte del Gobierno federal.
“Vamos a estar haciendo un programa de trabajo por cada uno de los sectores y con eso va a salir”, explicó la funcionaria al ser cuestionada sobre qué tanto de las demandas expuestas por productores agrícolas, pescadores y acuacultores podrían convertirse en acciones concretas.
La secretaria también consideró positivos los encuentros sostenidos durante su visita al estado y planteó que los resultados deberán comenzar a sentirse en alrededor de un mes. “Esperemos que en un mes se sienta mucho más”, respondió antes de continuar su recorrido por la explanada.
Para los productores, ese plazo abre ahora una doble expectativa: por un lado, que los planteamientos sectoriales se traduzcan en acciones y respuestas concretas; por otro, que la comunicación establecida entre Valdez Armentía y López Gutiérrez permita finalmente concretar la reunión con Sheinbaum en la Ciudad de México.
Mientras tanto, Campesinos Unidos de Sinaloa mantiene sobre la mesa sus demandas relacionadas con los apoyos pendientes, los precios de los granos, el financiamiento y la política de importaciones. Valdez Armentía ha sostenido que el sector requiere soluciones que vayan más allá de pagos coyunturales y que permitan recuperar condiciones de liquidez y rentabilidad para enfrentar el siguiente ciclo agrícola.
Así, la escena que comenzó con tres horas de espera en Palacio de Gobierno terminó con un compromiso todavía por aterrizar: la secretaria de Agricultura federal como enlace entre los productores sinaloenses y la presidenta de México. La puerta hacia la audiencia con Sheinbaum no quedó abierta del todo, pero tampoco cerrada; ahora el siguiente movimiento dependerá de la agenda que logren construir Sader y Campesinos Unidos y de la respuesta que llegue desde la Presidencia.












