
Juan Carlos Patrón deja cargo y se lanza por la coordinación de Morena en Mazatlán
15 septiembre, 2026
Visita presidencial a Sinaloa: rendición de cuentas para el Gobierno, oportunidad de cumplir para el campo
16 septiembre, 2026Frijoleros de Sinaloa van por 30 pesos para sobrevivir al próximo ciclo
El dirigente Alfredo Rosales advierte que producir una hectárea cuesta hasta 50 mil pesos y que vender en 25 pesos por kilo no garantiza recuperar la inversión.
Culiacán, Sinaloa. – Los productores de frijol de Sinaloa no están dispuestos a iniciar el próximo ciclo agrícola con un precio de 25 pesos por kilogramo, debido a que los costos de producción por hectárea oscilan entre 40 mil y 50 mil pesos, por lo que plantean como mínimo alcanzar los 30 pesos para poder recuperar la inversión y mantener la actividad productiva, advirtió Alfredo Rosales Gámez, presidente de la Unión de Productores de Frijol de la Liga de Comunidades Agrarias de Sinaloa.
Explicó que, con rendimientos promedio de entre 1.5 y 2 toneladas por hectárea, un precio de 25 pesos resulta insuficiente para hacer frente a los costos y pagar los créditos agrícolas. Por ello, sostuvo que los productores aspiran a comenzar la comercialización del próximo ciclo con un precio de 30 pesos por kilogramo, al considerar que se trata de un valor más acorde con la realidad productiva.
Rosales Gámez señaló que el productor tarda entre tres y cuatro meses en sacar adelante una cosecha, mientras que los intermediarios pueden concretar su negocio en apenas 24 horas. En contraste, dijo, es el campesino quien absorbe el incremento de los costos de diesel, insumos, maquinaria, mano de obra y financiamiento.
El dirigente recordó que durante el ciclo anterior los productores esperaban alcanzar los 30 pesos por kilogramo, pero terminaron almacenando el frijol alrededor de 22 pesos. Después de Semana Santa, el precio cayó a niveles de entre 18 y 19 pesos, provocando pérdidas y dificultades para quienes decidieron conservar la cosecha en espera de mejores condiciones de mercado.
Por ello, consideró indispensable que antes de comenzar las siembras exista una estrategia de comercialización que permita garantizar la recuperación de las inversiones y evitar que nuevamente el productor quede atrapado entre altos costos y bajos precios.





