
Sinaloa cierra agosto con 25% menos lluvia y presas al 38% de su capacidad
2 septiembre, 2026
Arranca ciclo hortícola en Sinaloa con ventana fitosanitaria abierta
2 septiembre, 2026Campo sinaloense, entre el abandono, la falta de rentabilidad y la sequía
Luis Zazueta alerta que productores están descapitalizados y con incertidumbre para el próximo ciclo
Culiacán, Sinaloa. – Con apenas 2 mil 400 millones de metros cúbicos almacenados en las presas y una meta de al menos 3 mil 500 millones para aspirar a un ciclo agrícola sin restricciones, el campo comercial de Sinaloa enfrenta una de sus etapas más complejas, advirtió Luis Xavier Zazueta Ibarra, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur (AARFS). A la presión por la insuficiente disponibilidad de agua se suma, dijo, una crisis de rentabilidad que ha dejado a los productores descapitalizados, con maquinaria y tractores envejecidos y con cada vez mayor incertidumbre sobre qué sembrar.
Zazueta Ibarra señaló que durante los últimos años la agricultura dejó de ser una prioridad dentro de las políticas públicas, pese a representar un motor económico fundamental para Sinaloa y particularmente para el norte del estado, donde predomina una agricultura comercial de gran escala. Consideró que el modelo de libre comercio colocó en desventaja a buena parte de los productores, pues aunque las exportaciones de productos como tomate, mango y aguacate generan cifras positivas para el país, esos beneficios no representan al conjunto del sector agrícola. “Hay un sentimiento de abandono de parte de los productores hacia el gobierno”, sostuvo, al advertir que si la actividad deja de ser negocio, no podrá sostenerse más allá de una o dos temporadas.
El dirigente agrícola explicó que en el norte de Sinaloa ya comenzó el establecimiento de hortalizas como tomate, chile, berenjena, pepino y calabaza, principalmente entre productores que cuentan con infraestructura y condiciones para atender mercados, incluido Estados Unidos. Para octubre se prevé avanzar con frijol, papa y posteriormente maíz. Sin embargo, alertó que la falta de rentabilidad golpea especialmente a los granos, que concentran gran parte de la superficie y de los productores de la región. El maíz, que durante años funcionó como cultivo de refugio, dejó de ofrecer esa seguridad debido a la reducción de incentivos y apoyos.
Sobre el agua, Zazueta Ibarra indicó que agosto tuvo un comportamiento de medio a bajo en captación: aunque los primeros diez días fueron favorables, durante las últimas tres semanas el ingreso a las presas disminuyó considerablemente. Reconoció que actualmente hay más agua que el año pasado, pero consideró insuficiente el ritmo de recuperación para garantizar el próximo ciclo. A menos de un mes de que se definan las asignaciones, señaló que septiembre será determinante y que sería necesario acercarse a los 3 mil 500 millones de metros cúbicos para aspirar a un ciclo sin restricciones.
Respecto al programa de estimulación de lluvias, comentó que durante el fin de semana se realizaron vuelos en la zona norte, pero hasta el momento no se ha observado una captación que permita atribuir resultados significativos al esquema. No obstante, consideró que los próximos fenómenos meteorológicos podrían ser aprovechados mediante estos vuelos para favorecer la precipitación sobre las zonas de captación.
El presidente de la AARFS insistió en que el problema del campo ya no puede atribuirse únicamente a factores climáticos. La falta de rentabilidad, la descapitalización y el deterioro de la infraestructura productiva, sostuvo, están poniendo en riesgo la continuidad de una actividad que durante décadas ha contribuido al abasto alimentario y al desarrollo económico de Sinaloa.





