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20 julio, 2026Frijol más resistente y productivo: INIFAP impulsa nuevas variedades para el campo
Las nuevas semillas desarrolladas por el instituto buscan elevar el rendimiento, resistir sequías y fortalecer la autosuficiencia alimentaria en México.
CDMX .- El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) desarrolló nuevas variedades mejoradas de frijol con el objetivo de incrementar la productividad del cultivo, elevar los ingresos de las y los productores y fortalecer la capacidad del campo mexicano para enfrentar los efectos del cambio climático. Entre los avances destacan materiales con mayor rendimiento, resistencia a enfermedades, adaptación a condiciones de sequía y mejor calidad nutricional, en un contexto donde el frijol ocupa alrededor de 900 mil hectáreas de siembra en el país y representa uno de los alimentos estratégicos para la seguridad alimentaria nacional.
El desarrollo científico forma parte de los esfuerzos que respaldan el Plan Frijol, incluido en el compromiso número 64 de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para fortalecer la producción nacional de alimentos. Actualmente, las variedades Negro y Pinto concentran más del 50 por ciento de la superficie sembrada y del consumo nacional, por lo que el mejoramiento genético se ha enfocado en responder a las necesidades productivas de las principales regiones agrícolas del país.
En el caso del frijol Negro, el INIFAP ha puesto a disposición del sector productivo once variedades mejoradas. Diez corresponden al tipo negro opaco de grano pequeño: Tacaná, Comapa, Primavera 28, Verdín, San Blas, Rubí, NOD-1, Rincón Grande, Tijax y Nayarit 26. A ellas se suma San Luis 22, de tipo negro brillante, mientras que una segunda variedad de este último tipo se encuentra en la fase final de su proceso de liberación.
Estas variedades ofrecen un mayor potencial de rendimiento, amplia adaptación a diferentes condiciones agroecológicas y resistencia o tolerancia a las principales enfermedades que afectan al cultivo. Además, presentan atributos de calidad que benefician tanto a productores como a consumidores, entre ellos menor tiempo de cocción, alto contenido de proteína, fibra dietética, carotenoides y minerales, características que favorecen una alimentación más saludable.
La demanda del frijol Negro se concentra principalmente en las regiones centro y sur-sureste del país, mientras que el frijol Pinto mantiene su mayor presencia en el norte de México. Sin embargo, durante las últimas décadas su producción y consumo se han extendido hacia las regiones centro y centro-occidente, incluyendo entidades como Nayarit y Sinaloa durante el ciclo agrícola otoño-invierno.
Para este segmento, el INIFAP desarrolló las variedades Centauro, Rarámuri, San Rafael, Salinas, PID-1, PID-2, Tepehuan RS y Río Grande, las cuales muestran excelente adaptación tanto en condiciones de temporal en zonas semiáridas de altura durante el ciclo primavera-verano, como bajo riego en diferentes regiones productoras del país, incluyendo Nayarit, Sinaloa y la región de El Bajío.
Una de las principales ventajas de estas variedades es el lento oscurecimiento del grano, una característica que permite conservar durante más tiempo su calidad comercial y facilita su comercialización. Asimismo, el instituto desarrolló una nueva versión derivada de Pinto Saltillo, obtenida mediante procesos de selección enfocados en mejorar la sanidad de la planta y del grano, la cual iniciará próximamente su proceso oficial de registro.
Como parte de su estrategia de innovación, el INIFAP también trabaja en el desarrollo de materiales genéticos con mayor adaptación a escenarios de sequía, capaces de aprovechar de forma más eficiente la humedad disponible, mantener la estabilidad del rendimiento bajo estrés hídrico y responder de mejor manera a las condiciones derivadas de la variabilidad climática.
Con estos avances, el instituto reafirmó su compromiso de generar innovación científica y tecnológica para fortalecer la producción sostenible de alimentos, incrementar la competitividad del sector agroalimentario y contribuir a la autosuficiencia alimentaria que impulsa el Gobierno de México.





