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Caída del precio del maíz, descuentos y retrasos en pagos amenazan la operación agrícola
Culiacán, Sinaloa.- Entre descuentos por calidad, bajos precios y retrasos en los pagos de cosechas, productores de maíz en Sinaloa enfrentan pérdidas que ya superan los 700 pesos por tonelada y una creciente incapacidad para cumplir con créditos y compromisos financieros. Arnoldo Verdugo Aguilar, secretario de Organización de la Liga de Comunidades Agrarias de Sinaloa, advirtió que el sector requiere un rescate financiero inmediato para evitar una mayor descapitalización y permitir que los agricultores puedan mantenerse activos el próximo ciclo agrícola.
Explicó que el precio actual del maíz ronda los 4 mil 026 pesos por tonelada y que a ello se suman descuentos por criba y afectaciones por grano dañado que en algunos casos representan alrededor de 400 pesos adicionales, situación que reduce considerablemente el ingreso de los productores y deja pagos cercanos a los 5 mil 300 pesos cuando el objetivo planteado era alcanzar los 6 mil pesos por tonelada.
El dirigente señaló que el principal problema ya no es únicamente el precio de comercialización, sino la incapacidad de muchos agricultores para cubrir créditos y obligaciones financieras.
“Lo más grave es que muchos productores no vamos a tener con qué pagar los créditos”, expresó.
Ante este escenario, planteó la necesidad de construir una estrategia integral con participación de autoridades estatales y federales para rescatar financieramente a los productores.
Entre las propuestas planteadas se encuentra una reducción de tasas de interés mediante esquemas de financiamiento administrados por FIRA y programas de apoyo que permitan absorber parte de las cargas financieras de los productores.
También cuestionó la demora en los pagos por parte de las bodegas, señalando que muchos agricultores entregaron sus cosechas hace más de un mes y, pese a ello, aún no reciben el pago correspondiente ni han podido concluir procesos administrativos como la facturación.
Afirmó que uno de los acuerdos derivados de reuniones previas en la Ciudad de México establecía que, tras definirse el esquema de apoyo para alcanzar los 6 mil pesos por tonelada, los productores podrían acudir a las bodegas a formalizar contratos; sin embargo, aseguró que dichos contratos no se firmaron de manera inmediata.
“Las bodegas lo hicieron cuando les convino”, manifestó.
Verdugo Aguilar sostuvo que el retraso en los pagos también está generando un efecto financiero adicional debido al incremento de intereses que continúan acumulándose mientras los productores permanecen sin liquidez.
Asimismo, advirtió sobre otro posible problema relacionado con los apoyos federales. Explicó que existe información sobre fechas límite para completar procesos administrativos y que quienes no hayan concluido trámites dentro del periodo establecido podrían enfrentar dificultades para acceder a recursos federales.
Como parte de las alternativas planteadas, propuso que los intereses de financiamiento se detengan desde el momento en que el productor entrega físicamente la cosecha y no hasta que las bodegas decidan realizar el pago.
Además, sugirió revisar el mecanismo de distribución de apoyos económicos y planteó que el incentivo previsto de mil 700 pesos deje de calcularse por tonelada y pase a asignarse por hectárea sembrada.
Según explicó, el objetivo sería que todos los productores reciban un apoyo uniforme, independientemente de las diferencias de rendimiento registradas por región.
También consideró que la menor producción proyectada este año podría liberar recursos previamente etiquetados, debido a que el volumen cosechado estaría por debajo de las estimaciones iniciales.
Finalmente, hizo un llamado público al secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, para fungir como interlocutor entre productores y autoridades estatales y federales a fin de convocar una mesa de trabajo urgente.
“Necesitamos estrategias que permitan que el productor recupere activos y pueda seguir trabajando”, concluyó.





