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1 julio, 2026Entre bajos precios y maíz importado, productores piden frenar la crisis
Culiacán, Sinaloa.- Con pérdidas por rendimiento, precios por debajo de lo esperado y una creciente presión por la entrada de maíz blanco importado, productores agrícolas de Sinaloa advirtieron que el sector atraviesa una situación cada vez más delicada que amenaza la rentabilidad del campo. Germán Escobar Manjarrez, ex dirigente e integrante del Consejo Consultivo de la Liga de Comunidades Agrarias de Sinaloa, alertó que los agricultores enfrentan una doble afectación: cosechas menores a las proyectadas y un precio que actualmente se ubica por debajo de los niveles esperados.
Explicó que el acuerdo alcanzado con autoridades federales buscaba generar condiciones para alcanzar un precio de 6 mil pesos por tonelada; sin embargo, señaló que las condiciones reales del mercado y los bajos rendimientos están reduciendo considerablemente los ingresos para los productores. Indicó que en la zona centro de Sinaloa los rendimientos se ubican entre nueve y diez toneladas por hectárea, niveles inferiores a los previstos, mientras que el precio del maíz ronda menos de 4 mil pesos, generando pérdidas tanto en volumen como en valor comercial.
Escobar Manjarrez reconoció la gestión realizada por el secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, al señalar que se logró un acuerdo importante para apoyar al sector; sin embargo, consideró necesaria una revisión inmediata debido a las nuevas condiciones que enfrenta la producción estatal.
“Estamos perdiendo por rendimiento y también estamos perdiendo por precio”, expresó al insistir en la necesidad de generar mecanismos que permitan equilibrar la relación entre bodegas, comercializadores y compradores, con el propósito de respetar un precio de 4 mil 300 pesos para los productores.
Uno de los puntos que consideró más preocupantes es la entrada de maíz blanco transgénico importado, situación que aseguró está modificando las condiciones del mercado nacional.
Expuso que históricamente el maíz amarillo importado estaba destinado principalmente al sector pecuario para la producción de carne y huevo; sin embargo, afirmó que actualmente se observa una mayor presencia de maíz blanco transgénico en los centros de consumo del país.
Señaló directamente a la empresa Cargill como una de las principales participantes en la importación de este producto, y sostuvo que esta situación requiere una revisión en el marco de las negociaciones comerciales.
“Siempre se dijo que el maíz blanco era para consumo humano y el amarillo para consumo pecuario, pero ahora vemos que están entrando al mercado y generando competencia directa”, afirmó.
Ante este escenario, planteó la posibilidad de aplicar medidas regulatorias similares a las implementadas en otros productos agrícolas. Como ejemplo, mencionó que si a otros sectores se les han establecido aranceles, el maíz blanco importado podría analizarse bajo un esquema similar para equilibrar las condiciones de mercado.
También hizo un llamado para reinstalar una mesa de trabajo que permita evaluar la problemática y revisar las proyecciones de producción, ya que, según las estimaciones expuestas durante la reunión, la cosecha estatal podría ubicarse alrededor de 2.5 millones de toneladas, un millón menos respecto a la proyección inicial de 3.5 millones.
Indicó que esa diferencia podría representar recursos no utilizados dentro de los programas previstos para apoyo a la comercialización y podrían redirigirse para fortalecer compensaciones a productores afectados por la caída de precios internacionales.
“Se debe buscar un equilibrio. Los productores no pueden seguir absorbiendo solos las pérdidas”, puntualizó.





