Garantizan acciones interinstitucionales la producción, abasto y suministro de alimentos en el país, ante el COVID-19 0 112

​Durante su participación en la 9ª conferencia de Autosuficiencia alimentaria e innovación tecnológica, el secretario Víctor Villalobos destacó que, para garantizar la disponibilidad de alimentos en esta contingencia sanitaria, es importante cuidar la salud de los trabajadores del campo y de la población rural.​

El campo y la agricultura son acompañados con las medidas sanitarias instruidas por la Secretaría de Salud y por las acciones de otras dependencias y organismos públicos, que garantizan el transporte y suministro de agua y energía eléctrica, esenciales en el sector agroalimentario.

Ciudad de México; a 17 de junio de 2020. – El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, afirmó que la coordinación interinstitucional es primordial para atender las acciones de prevención y mitigación de la pandemia por el COVID-19 en el medio rural y las regiones indígenas, con lo cual se garantiza la producción, abasto y suministro de alimentos en el país.

Precisó que el campo y la agricultura son acompañados con las medidas sanitarias instruidas por la Secretaría de Salud y por las acciones de otras dependencias y organismos públicos en materia de transporte y suministro de agua y energía eléctrica, que son esenciales para el buen funcionamiento de las actividades de productores, campesinos, ejidatarios y comuneros.

Al participar en la 9ª conferencia (virtual) del ciclo Autosuficiencia alimentaria e innovación tecnológica, con el tema: ¿Cómo afrontamos a la pandemia de COVID-19 en el medio rural y en las regiones indígenas?, el titular de Agricultura subrayó que para que en el sector primario se garantice la producción y abasto de alimentos es importante cuidar a las comunidades rurales y, particularmente, a los trabajadores del campo.

Apuntó que la operación oportuna de los programas prioritarios incide en el trabajo de las unidades productivas agrícolas, pecuarias, pesqueras y acuícolas, componentes que impactan directamente a 3.1 millones de productores de pequeña y mediana escala.

Dentro del plan que ejecuta el Gobierno de México para el funcionamiento del sector está el garantizar el funcionamiento de las cadenas de suministros y abasto de alimentos, con la participación del organismo Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), que posibilita el acceso a los productos básicos a través de sus más de 25 mil centros de abasto, refirió.

Abundó que se fortalecen las medidas de sanidad y calidad de los alimentos, desde la semilla y hasta el producto final al consumidor, con las acciones del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

Resaltó el trabajo para disminuir las mermas de alimentos durante su procesamiento y transporte; las cifras mundiales estiman que el 40 por ciento de los productos se pierde en la poscosecha, por lo que incidir en este proceso es fundamenta, subrayó.

En la conferencia, el secretario Víctor Villalobos Arámbula informó que en reunión de trabajo con el representante regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Julio Berdegué, y el director general del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Manuel Otero, se abordó preparar la reunión hemisférica de ministros de Agricultura, integrada por 34 naciones, encuentro que coordinará y en el que se discutirán temas de la agricultura y la pospandemia.

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la Secretaría de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, señaló que desde el inicio de las medidas sanitarias por el COVID-19 quedó establecido que uno de los rubros estratégicos a atender fue el de la alimentación, a fin de garantizar el acceso de la población a ella.

Explicó que en el territorio nacional se hizo hincapié en que el manejo de una epidemia requiere: la protección de la salud, evitar contagios y el acceso la atención médica, con información oportuna para que la población conozca la ubicación de los centros de salud, que inició con la reconversión de 650 unidades hospitalarias especializadas y alcanzar las 803 unidades COVID.

Indicó que, si bien en el medio rural hay limitantes en la infraestructura de centros de atención, se cuenta con Hospitales Bienestar en zonas rurales e indígenas y se refuerzan las medidas de prevención: hábitos de higiene, procesos de sanitización y el distanciamiento físico de la población y trabajadores del sector agroalimentario.

Refirió la prioridad de garantizar y proteger el bienestar social y las economías de pequeña escala en el medio rural.

El subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria, Víctor Suárez Carrera, señaló que es fundamental que productores, campesinos, jornaleros y, en general, población rural tengan conocimiento claro de cómo actuar para prevenir y contener al COVID-19.

Al coordinar la videoconferencia, dijo que también es importante una coordinación interinstitucional e instersectorial para que la población rural cuente con una guía para saber cómo mejorar su alimentación y adoptar fórmulas saludables que permitan reducir la vulnerabilidad ante la pandemia.

El director del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Antonio Ferrer, afirmó que desde 2019 iniciaron la labor de terminar las obras inconclusas de gobiernos anteriores (307 hospitales y centros de salud, 217 de ellos en el medio rural). Actualmente, agregó, ya funcionan 72 y otras 106 están en proceso de terminación.

Comentó que el Insabi transfirió a la Secretaría de Marina 32 hospitales, 18 de ellos están en zonas rurales y fueron habilitados para atender exclusivamente enfermos de COVID-19.

Resaltó que este año el Instituto tiene previsto habilitar tres mil 309 centros de salud, lo que es un hecho histórico, que permitirán atender oportunamente a la población rural.

Dijo que antes de la emergencia del COVID-19, el Insabi tenía en curso la iniciativa de reclutamiento y preparación de personal de salud denominada “Médicos del Bienestar” para ser ubicados en zonas rurales, “donde se tiene la mayor carencia de personal médico”.

Este programa avanza, “teníamos casi 50 mil médicos registrados y hemos mandando uno poco más de 48 mil de ellos a la atención del COVID-19 a todos los estados del país”, indicó.

Expuso que las capacidades hospitalarias y de atención a enfermos graves no ha sido rebasada en ningún estado del país. El reto ahora, señaló, es fortalecer las inversiones de los gobiernos Federal y estatales en obra, personal de salud –contratado en el contexto de la pandemia— y avanzar en mejora de la salud de toda la población, sin exclusiones de grupos sociales.

“Vamos a regresar a nuestro origen, que es el modelo de atención primaria en salud”, recalcó.

Afirmó que, si bien el COVID-19 ha avanzado por diversos factores, en el campo ocurren riesgos que deben ser tomados en cuenta, como el abandono histórico del medio rural.

“Hay un segmento de población rural que todavía padece limitaciones de acceso al agua potable, a sistema de descarga de aguas residuales y redes de alcantarillados, por ello en casas, escuelas y otros puntos de reunión las personas no pueden cumplir adecuadamente las medidas sanitarias recomendadas como barrera para protegerse del COVID-19”, expresó.

Además de los funcionarios de Agricultura y Salud, participaron en la conferencia representantes de productores de café y de jornaleros, el consejero académico del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) Armando Bartra, y el director del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino.

 

 

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