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Convocan a conversatorio ciudadano para debatir cómo la educación puede ayudar a construir paz y oportunidades.
Culiacán, Sinaloa. – En una ciudad marcada por la incertidumbre social y los efectos de la violencia que durante los últimos meses ha impactado la vida cotidiana de miles de familias, la educación debe dejar de verse únicamente como un espacio para aprender matemáticas o español y convertirse en un tema central de la conversación pública. Bajo esa premisa, el dirigente de la organización civil La Tarea Nunca Acaba, Juan Alfonso Mejía López, anunció la realización del conversatorio “La escuela que queremos”, un encuentro ciudadano que busca abrir el debate sobre el papel que puede desempeñar la escuela en la construcción de paz, oportunidades y una mejor convivencia social en Culiacán.
El exsecretario de Educación Pública y Cultura de Sinaloa destacó que el objetivo principal es reconectar a la sociedad con la escuela y colocarla nuevamente en el centro de las discusiones sobre el futuro de la comunidad. Señaló que, con frecuencia, los problemas cotidianos de las familias, trabajadores, estudiantes y ciudadanos parecen avanzar por caminos distintos al de la educación, cuando en realidad están profundamente relacionados. Afirmó que la escuela no puede permanecer al margen de los desafíos sociales que enfrenta la capital sinaloense y que debe ser considerada una herramienta fundamental para fortalecer los derechos, la convivencia y la participación ciudadana.
Mejía López explicó que el conversatorio es una iniciativa impulsada desde la sociedad civil y no pretende convertirse en una discusión técnica o académica centrada exclusivamente en planes de estudio, evaluaciones o modelos educativos. Por el contrario, se trata de una conversación social abierta que busca reflexionar sobre cómo la educación puede contribuir a resolver problemas reales que afectan a las personas en su vida diaria.
“El aprendizaje está relacionado con nuestra vida cotidiana. La escuela no es algo ajeno a la construcción de paz ni a la generación de oportunidades. Lo que queremos es preguntarnos qué puede hacer la escuela en medio de una situación compleja como la que vivimos y cómo podemos trabajar juntos para que se convierta en un instrumento de transformación social”, expresó.
El dirigente de La Tarea Nunca Acaba reconoció que todavía no existen respuestas definitivas sobre el papel que debe asumir la educación frente a los retos actuales, pero consideró indispensable iniciar la conversación. Señaló que uno de los primeros hallazgos que ya comienzan a surgir es la necesidad de abrir espacios de diálogo entre distintos sectores para reflexionar colectivamente sobre el futuro de la comunidad.
Indicó que las conclusiones y planteamientos que emerjan de este ejercicio podrían convertirse en insumos valiosos para futuras políticas públicas, ya que permitirán identificar preocupaciones ciudadanas, áreas de oportunidad y posibles rutas de acción que eventualmente puedan ser consideradas por las autoridades.
El conversatorio se realizará el próximo sábado 13 de junio en el Jardín Botánico de Culiacán, en un horario de 10:00 de la mañana a 1:00 de la tarde. La jornada estará integrada por tres mesas de análisis enfocadas en distintas perspectivas de la realidad social que vive la capital sinaloense.
La primera mesa abordará experiencias directas relacionadas con los principales problemas que enfrentan actualmente los culiacanenses. La segunda se centrará en las expectativas de los jóvenes frente a las oportunidades laborales y de desarrollo, particularmente en aquellos casos donde, pese a seguir las recomendaciones familiares y cumplir con su formación académica, los resultados no han sido los esperados. La tercera mesa buscará identificar los factores que dificultan la colaboración entre ciudadanos, instituciones y sectores sociales.
Entre los participantes habrá madres y padres de familia, estudiantes, madres buscadoras, financiadores de proyectos sociales, empleadores, activistas, especialistas y jóvenes que compartirán sus experiencias y puntos de vista. Para Mejía López, la diversidad de voces será uno de los principales valores del encuentro, ya que permitirá construir una visión más amplia y representativa de los desafíos que enfrenta la comunidad.
El dirigente enfatizó que la conversación no debe limitarse a especialistas en educación, sino involucrar a toda la sociedad. Consideró que es necesario preguntarse qué papel puede desempeñar la escuela en la generación de espacios de convivencia, en la recuperación del tejido social, en el fortalecimiento de la participación ciudadana y en la construcción de una cultura de paz.
Asimismo, señaló que el llamado principal a las familias no es únicamente reforzar valores en el hogar, sino reconectar sus preocupaciones diarias con la educación. Sostuvo que la escuela puede ser un puente para enfrentar problemáticas que van mucho más allá de las aulas y que es necesario reconocer su potencial como motor de transformación comunitaria.
Respecto a la posible participación de sindicatos educativos, comentó que en esta edición no forman parte del programa, aunque manifestó su interés en que puedan integrarse a futuras etapas del proyecto. Consideró que la discusión apenas comienza y que deberá ampliarse gradualmente hacia más actores sociales, económicos, culturales e institucionales.
Finalmente, destacó que la realización del evento en el Jardín Botánico de Culiacán también tiene un significado especial, pues representa un espacio abierto para la reflexión colectiva y el encuentro ciudadano. Desde la organización civil La Tarea Nunca Acaba, concluyó, se busca impulsar una agenda social que permita imaginar y construir una escuela capaz de responder a los desafíos del presente y contribuir a la construcción de una ciudad más justa, participativa y en paz.





